Javier Valencia Javier Valencia

Blog personal de Javier Valencia

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: una ola gigante de neón se curva a punto de romper sobre tres pequeños comercios con toldo en el horizonte, delante de un sol a rayas desplazado a la derecha

La marea de cada verano: el turismo y los comercios de mi zona

13 de julio de 2026 · 7 min de lectura · 123 visitas

Vivo en Mijas Costa, y eso significa que vivo dentro de un fenómeno que la mayoría de España solo ve dos semanas al año. Aquí el turismo no es una temporada: es el clima. Sube y baja como una marea —más alta en agosto, más baja en noviembre—, pero nunca se retira del todo. Y como toda marea, mueve cosas: trae dinero, trae trabajo, trae gente, y a la vez arrastra, erosiona y va cambiando la forma de la costa sin que te des cuenta, hasta que un día miras la calle de siempre y ya no es la calle...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: un gran árbol centenario recortado contra un sol a rayas a la izquierda, una casa rural con chimenea humeante, una piscina con ondas y una pequeña portería de fútbol con su balón

Un día en Villa Meli: la casa donde cabemos todos

12 de julio de 2026 · 8 min de lectura · 118 visitas

Todo grupo de amigos que haya sobrevivido a los cuarenta conoce el problema, aunque nunca lo haya formulado en voz alta: ¿en casa de quién? Quedar en un bar está bien para dos horas, pero un bar no admite niños mojados, ni sobremesas de cinco horas, ni que el volumen del grupo suba como sube cuando estamos todos. Y quedar en casa de alguien significa que ese alguien —y sobre todo su casa— paga el pato: limpieza antes, limpieza después, la nevera arrasada, el vecino de abajo. Resultado: las reuniones grandes se espacian, porque nadie tiene el cuerpo para ofrecer...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: un cuenco de cerámica oscuro recorrido por grietas reparadas con hilos dorados que brillan, con un fragmento suelto que flota a su lado con el borde dorado, delante de un sol a rayas

Kintsugi: el arte de reparar con oro

11 de julio de 2026 · 9 min de lectura · 136 visitas

Hace unas semanas, en el post sobre el wabi-sabi, dediqué una sección al kintsugi —el arte japonés de reparar cerámica rota sellando las grietas con oro— y dije que era el objeto que mejor encarna toda esa filosofía. Me quedé con ganas de más, porque despaché en tres párrafos algo que merece su propia entrada. El kintsugi se ha convertido en los últimos años en una metáfora de autoayuda tan manoseada que corre el riesgo de que olvidemos lo mejor: que detrás de la metáfora hay una leyenda estupenda, un oficio real, lento y endiabladamente exigente, y una idea sobre...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: una alambrada de espino en silueta sobre el horizonte de la que se elevan notas musicales de neón hacia un cielo estrellado sin sol, cruzado por un pentagrama ondulante

El Réquiem de Verdi (III): el Réquiem que sonó en Terezín

10 de julio de 2026 · 8 min de lectura · 116 visitas

En la parte I conté de dónde salió el Réquiem de Verdi y en la parte II, por qué su «Dies irae» sigue dando miedo físico siglo y medio después. Esta tercera parte no va de música. Va de las interpretaciones más importantes que ha tenido esta obra en toda su historia, y no ocurrieron en La Scala, ni en Salzburgo, ni en ningún sitio con lámparas de araña. Ocurrieron en un campo de concentración, a sesenta kilómetros de Praga, con un solo piano y una sola partitura, y las protagonizó gente que sabía que probablemente no viviría para contarlo....

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: cinco camisetas lisas idénticas cuelgan en perchas de una barra de neón delante de un sol a rayas

Camisetas lisas de un solo color: por qué visto igual casi todos los días

10 de julio de 2026 · 5 min de lectura · 113 visitas

En mi armario hay una balda entera de camisetas dobladas. Blancas, negras, azul marino, gris, verde botella. Y de vez en cuando, en medio de esa sobriedad, una amarillo chillón o una naranja que se ve desde la otra punta de Fuengirola. Todas tienen tres cosas en común: son lisas, son de un solo color y ninguna me ha costado un disgusto. La mayoría vienen del Decathlon, donde las básicas no llegan a cinco euros y pocas pasan de diez. Mis hijas se ríen de mí por esto. «Papá, vas siempre igual.» Y tienen razón. Voy siempre igual. Lo que...