Javier Valencia Javier Valencia

Blog personal de Javier Valencia

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: un auricular de teléfono antiguo en silueta recortado contra un sol a rayas a la izquierda, del que salen ondas hacia un antifaz de neón tachado por una señal de prohibición

Orden TDF/149/2025: el fin de las llamadas con número falso

9 de julio de 2026 · 6 min de lectura · 279 visitas

Todos hemos recibido esa llamada. En la pantalla aparece el número de tu banco —el de verdad, el que viene en el reverso de la tarjeta— y al otro lado una voz muy amable te explica que han detectado un cargo sospechoso y que necesita verificar tus datos. El número es auténtico. La llamada, no. Eso se llama spoofing del identificador de llamada (CLI, Calling Line Identification), y quienes llevamos años trabajando en telecomunicaciones y VoIP sabemos lo incómodamente fácil que ha sido siempre: en una llamada SIP, el número que se presenta es, a efectos prácticos, un campo de...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: un ventanal gótico de neón con un rosetón en lo alto y, bajo él, un telón de teatro recogido a ambos lados que deja ver un sol a rayas, con un pentagrama ondulante cruzando el cielo

El Réquiem de Verdi (I): una ópera vestida de misa

8 de julio de 2026 · 8 min de lectura · 166 visitas

Tengo que empezar con una confesión de orden: hace unas semanas publiqué la parte II de esta serie antes que la parte I. No fue un despiste. El «Dies irae» llevaba días dándome vueltas en la cabeza y no podía esperar a que yo escribiera ordenadamente; hay músicas que exigen paso preferente. Pero un réquiem no es solo su movimiento más famoso, igual que una casa no es solo el salón. Así que hoy toca lo que debió ir primero: la obra entera. De dónde salió, qué clase de hombre la escribió, qué hay en cada uno de sus siete...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: dos bobinas de película de neón de las que sale una tira de fotogramas a la que le falta uno, que flota brillando por encima del hueco, con un obelisco en silueta recortado contra un sol a rayas a la derecha y pequeños rascacielos art déco a la izquierda

Metropolis (1927), III: mutilada, perdida y rescatada en Buenos Aires

3 de julio de 2026 · 8 min de lectura · 140 visitas

Llegamos al final de la serie, y me he guardado para el cierre la mejor historia de las tres. En la primera entrega hablé de la película de Fritz Lang; en la segunda, de la novela de Thea von Harbou. Esta tercera no va de cómo se hizo Metropolis, sino de cómo estuvo a punto de perderse para siempre y de cómo volvió de entre los muertos por uno de esos golpes de suerte que parecen escritos por un guionista. Es una historia de mutilación, de azar y, sobre todo, de gente que guarda cosas. Y por eso, como verás...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: un libro abierto de neón del que brotan rascacielos escalonados de estilo art déco, con una pluma estilográfica inclinada a un lado y un sol a rayas a la izquierda

Metropolis (1927), II: Thea von Harbou, la novelista detrás del mito

2 de julio de 2026 · 8 min de lectura · 135 visitas

En la primera entrega de esta serie hablé de Metropolis como «la película de Fritz Lang». Y es verdad, pero también es una media verdad, de esas que la historia repite porque le resulta cómoda. Porque detrás de la película hay una novela, y detrás de la novela —y del guion, y de casi todas las grandes películas de Lang de aquellos años— hay una persona cuyo nombre casi nadie recuerda: su mujer, Thea von Harbou. Esta segunda entrega es para ella. Que lo merece, y por más de un motivo. Quién era Thea von Harbou Thea Gabriele von Harbou...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: un horizonte de rascacielos escalonados de estilo art déco recortados contra un sol a rayas, con una gran torre central, pasarelas de neón que cruzan entre edificios, focos en el cielo y dos pequeños biplanos

Metropolis (1927), I: la película de Fritz Lang que inventó el futuro

1 de julio de 2026 · 8 min de lectura · 160 visitas

El 10 de enero de 2027 se cumplen cien años de una de las películas más importantes jamás rodadas. Una película muda, en blanco y negro, alemana, de casi tres horas, que se estrenó cuando mis abuelos eran niños y que, sin embargo, sigue definiendo cómo imaginamos el futuro. Cada vez que ves una megaciudad de rascacielos infinitos en una película de ciencia ficción, cada vez que aparece un robot con forma humana, estás viendo, sin saberlo, a los nietos de Metropolis. Llevo tiempo queriendo dedicarle algo en serio, y el centenario es la excusa perfecta. Así que he decidido...