Hay una promesa que se repite en las listas de recomendaciones: tres libros para volverte ridículamente culto y dejar de pudrirte haciendo scroll. Tiene su gracia, porque esas listas se suelen leer precisamente haciendo scroll. Pero la terna de la que parto no es ninguna tontería: Sapiens, de Yuval Noah Harari; Una breve historia de casi todo, de Bill Bryson, y El gen egoísta, de Richard Dawkins. Los tres llevan años (décadas, en el caso de Dawkins) en todas las listas de «lo que hay que leer», y comparten algo más interesante que el «ridículamente culto»: cada uno intenta contestar,...
¿Puede la bondad sobrevivir en un mundo cruel? Es la pregunta con la que suele presentarse El idiota, y para alguien que lleva tiempo con ganas de leer a Dostoyevski es difícil encontrar mejor anzuelo. ¿Qué pasaría si una persona absolutamente buena apareciera entre nosotros: sobreviviría o la destruiríamos? Dostoyevski hizo ese experimento con el príncipe Mishkin, que vuelve a Rusia tras años en Suiza tratándose la epilepsia. Es como un niño en un cuerpo de adulto: no sabe mentir, no entiende el sarcasmo, no juzga a nadie. Y aterriza en la alta sociedad de San Petersburgo, un nido de...
Hay una frase que me persigue desde hace mucho. Me la he cruzado en una de esas imágenes con busto de mármol y atardecer de fondo, en el estado de WhatsApp de alguien, en una taza de una tienda de regalos. Dice así: «Para ser feliz, debes liberarte de dos cosas: el miedo a un mal futuro y el recuerdo de un mal pasado.» — Séneca Es una buena frase. Tiene la simetría que tienen las frases que se recuerdan: dos cosas, una hacia delante y otra hacia atrás, y en medio tú, liberado. Y tiene la firma adecuada, porque...
Hace cuatro años me senté un domingo por la tarde con una hoja de cálculo abierta y el propósito muy serio de duplicar la facturación. Salieron veintidós ideas. Subir tarifas un quince por ciento. Empaquetar como producto la parte de aprovisionamiento que ya tenía medio hecha. Ir a dos ferias. Meter un plan de soporte gestionado. Contratar a alguien de comercial a media jornada. Escribir en LinkedIn dos veces por semana. Todas razonables. Todas ejecutables. Ninguna estúpida. Dos años después facturaba prácticamente lo mismo y trabajaba bastantes más horas. El problema no fue ninguna de las veintidós. El problema fue...
Décimo y último post de la serie. Hemos recorrido la tesis entera —feudos, capital en la nube, rentas, siervos, dinero barato, vasallos—, le hemos dado su turno completo a los críticos y he contado lo que se ve desde mi andamio. Queda la pregunta que despacha todo libro de diagnóstico en su último capítulo y que a mí me interesa más que el diagnóstico: ¿y ahora qué? Las salidas de Varoufakis: la artillería grande Las propuestas del libro son coherentes con su autor: estructurales, ambiciosas y —lo dice casi con orgullo— nada fáciles. Las tres principales: Democratizar la empresa. Su...