Javier Valencia Javier Valencia

Blog personal de Javier Valencia

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: cuatro columnas de datos de neón altas entran por un embudo y salen convertidas en un bloque compacto y brillante, junto a un reloj de arena, delante de un sol a rayas desplazado a la derecha

ClickHouse desde cero (IV): materialized views, projections y TTL

26 de abril de 2026 · 5 min de lectura · 178 visitas

Cuarta entrega de la serie ClickHouse desde cero a pro. Tiempo de lectura estimado: 12 minutos. En la entrega III vimos cómo escribir consultas analíticas que en PostgreSQL serían ciencia ficción. En este post damos el siguiente salto: cómo evitar recalcular lo mismo una y otra vez. Cuando un dashboard consulta los mismos datos cada minuto, con las mismas agregaciones, escanear mil millones de filas en cada petición es tirar recursos a la basura. ClickHouse ofrece tres herramientas complementarias: materialized views, projections y TTL. Materialized views: la joya de la corona Un materialized view en ClickHouse no es lo que...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: un tractor de rueda trasera enorme recortado contra un sol a rayas a la izquierda y, a su lado, tres pacas de heno redondas apiladas sobre el horizonte

Clarkson's Farm y por qué los urbanitas deberíamos ver más campo

26 de abril de 2026 · 5 min de lectura · 176 visitas

Jeremy Clarkson compró una granja de 400 hectáreas en los Cotswolds, despidió al granjero que la llevaba y decidió hacerlo él mismo. Sin experiencia. Sin formación. Con toda la arrogancia del mundo y un tractor de un millón de libras que no cabe por ningún camino. De esa premisa absurda salió Clarkson's Farm, que empecé a ver por curiosidad y que se ha convertido en una de las series que más me han hecho pensar. No es lo que parece Si solo conoces a Clarkson por Top Gear y The Grand Tour, esperas coches, explosiones y humor de señor británico...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: un calendario mensual de neón con treinta casillas marcadas con un visto, junto a un gran número 30 delante de un sol a rayas desplazado a la derecha

Un mes publicando a diario: balance

25 de abril de 2026 · 7 min de lectura · 165 visitas

Hoy hace un mes que empecé a publicar un post diario en este blog. Treinta días consecutivos, treinta piezas, treinta momentos en los que he tenido que decidir sobre qué escribir, cómo empezarlo y cuándo dar un texto por terminado. El experimento tiene una lógica sencilla: llevaba años diciéndome que quería escribir más y no lo hacía. Cuando algo no sale solo, la única forma que conozco de arrancarlo es convertirlo en obligación pública. Este post es el balance de ese mes. Qué esperaba y qué no Empecé con dos miedos claros. El primero, quedarme sin ideas a la semana....

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: cuatro excursionistas con mochila y bastón suben en fila por la ladera de una sierra, con picos recortados detrás, pinos en el lateral y un sol a rayas de amanecer a la izquierda

Al campo con los colegas: el plan que nunca falla

25 de abril de 2026 · 6 min de lectura · 169 visitas

Hay planes con los colegas que funcionan a medias y planes que no fallan nunca. En la categoría de los que no fallan, para mí siempre ha estado el mismo: un domingo por la mañana, cuatro o cinco amigos, una ruta de campo que no sea extenuante, una pausa a mediodía con bocadillo y cerveza, y vuelta a casa a media tarde. Llevo haciéndolo desde que tenía veintipocos y no me he cansado todavía. Este post es mi intento de explicar por qué. Qué tiene de especial el campo El campo, como escenario para un plan con amigos, tiene tres...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: una gran copa de vino de neón y una caña de cerveza junto a un platito con una tapa sobre la barra, con un sol a rayas a la izquierda

Tapeo después de los cuarenta

24 de abril de 2026 · 7 min de lectura · 166 visitas

A los veintitantos, el tapeo era un maratón. Salías el sábado a las dos de la tarde, parabas en el primer bar para una caña y un montadito, te ibas al segundo para otra caña y dos tapas, al tercero para una tapa grande y una tónica, y así hasta las ocho de la noche encadenando sitios, cervezas y calorías con una alegría que no me explico cómo sobrevivíamos. Luego cenábamos. Luego salíamos. Volvíamos a casa de madrugada y al día siguiente, a las doce, ya estábamos otra vez en el bar. A los cuarenta y tantos, el tapeo es...