En la Costa del Sol hay tres tipos de sitios para comer fuera. Sitios para impresionar a los amigos de fuera, donde lo que importa es la vista, el mantel y el ticket que enseñas en el grupo de WhatsApp. Sitios para llevar a un cliente, donde lo que importa es que no falle nada. Y sitios para volver, los más raros, donde lo que importa es lo que pasa dentro del plato. La peña flamenca El Gallo, en Las Lagunas de Mijas, pertenece a la tercera categoría, que es la más valiosa de las tres y la que menos...
Salir un sábado por la tarde a La Cañada con cinco personas no es un plan, es un proyecto logístico. Lo digo después de haberlo hecho varias veces y de haber salido siempre con la sensación de que el centro comercial está pensado para que el visitante se rinda antes de llegar a la tienda que tenía en la cabeza. Esta es la crónica de la última vez, con sus alegrías, sus disgustos, y una cuenta de Five Guys que todavía no me he recuperado. La primera batalla: aparcar y entrar La Cañada tiene parking gratuito, lo cual es una...
Después de doce años viviendo en la Costa del Sol, con cientos de comidas en decenas de sitios, hay un puñado de restaurantes a los que sigo volviendo. No son necesariamente los más famosos, ni los que tienen estrella, ni los que salen más en las guías. Son los que, para mí, representan algo que merece la pena defender: cocina honesta, producto bueno, precios razonables para lo que se come, y ese algo indefinible que hace que un restaurante sea "el tuyo". Este post es mi top personal, con el plato que siempre pido y por qué cada uno me...
Fuengirola tiene ocho kilómetros de paseo marítimo y, a lo largo de esos ocho kilómetros, una cantidad absurda de chiringuitos. Van desde los que sirven paella de sobre a cuarenta euros hasta los que tienen el mejor espeto de sardinas de la provincia. Distinguir unos de otros no es fácil si no vives aquí. Este post es mi intento de resumir lo que he aprendido después de años comiendo en la playa, con los favoritos que no cambio y los errores que te evitas si lees hasta el final. Qué es un chiringuito de verdad Antes de nada, una definición...
Tengo una Honda Forza 125. No es una moto de verdad si le preguntas a un motero, que te mirará con condescendencia y te explicará que ciento veinticinco centímetros cúbicos no son suficientes para nada. Tiene razón en los números y se equivoca en todo lo demás. Por qué un scooter La respuesta corta: aparcamiento. Vivo en la Costa del Sol, donde aparcar en verano es un deporte extremo y en invierno es solo difícil. Con el coche puedes tirarte veinte minutos buscando sitio. Con la Forza llegas, apartas las cuatro macetas del aparcamiento de motos que está justo delante...