Javier Valencia Javier Valencia

Blog personal de Javier Valencia

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: una gran ventana de terminal de neón con un cursor que se ramifica en tres ventanas más pequeñas y aisladas a la derecha, una de ellas iluminada, delante de un sol a rayas a la izquierda

Subagentes en Claude Code: cuándo delegar y cuándo estorban

23 de septiembre de 2026 · 7 min de lectura · 64 visitas

La primera vez que usé un subagente fue por accidente y por desesperación. Estaba buscando en qué punto de una plataforma de facturación de unas cuantas decenas de miles de líneas se calculaba un prorrateo, le pedí a Claude que lo encontrara, y vi cómo se me comía media ventana de contexto leyendo ficheros que no eran. Cuando dio con el sitio, ya no me quedaba sitio para trabajar en él. Ese es exactamente el problema que resuelve un subagente, y por eso me molesta tanto que se hayan convertido en un concurso de personalidades. Un subagente no es un...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: un gran tarro de cristal de neón lleno de alubias, con su tapa, una hoja de laurel flotando a la derecha y un cuenco con alubias sobre el horizonte, delante de un sol a rayas a la derecha

Alubias en escabeche: el mejor aperitivo de España está en un bote

22 de septiembre de 2026 · 11 min de lectura · 58 visitas

El aperitivo español es una obra maestra de la ingeniería del arrepentimiento. Llegas a la barra a la una y media con un hambre razonable y te levantas a las tres con la sensación de haberte comido un cerdo entero servido en porciones pequeñas: dos croquetas, unas bravas, un plato de chorizo, la bolsa de patatas fritas que aparece en la mesa sin que nadie la haya pedido y unas aceitunas para poder decir que has tomado verdura. Está todo buenísimo, y no voy a ser yo quien lo niegue. Pero es todo, absolutamente todo, la misma cosa repetida: grasa...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: un portacontenedores cargado se aleja en silueta por el horizonte mientras, en primer plano, un portátil de neón envía con una flecha discontinua rotulada rsync su contenido a un único servidor recortado contra un sol a rayas a la derecha

Por qué mi blog no va en Docker

21 de septiembre de 2026 · 8 min de lectura · 56 visitas

Hace unas semanas conté por qué este blog no tiene base de datos, y la conversación que describía allí tiene una segunda parte que también se repite siempre. Cuando el interlocutor asume que no hay base de datos, respira, y pregunta lo siguiente: «vale, ¿pero en qué lo tienes containerizado?». En nada. «¿Ni un docker compose?». Ni eso. El despliegue completo de este blog es un rsync y un systemctl restart. No hay imagen, no hay registro, no hay Dockerfile, no hay compose. Y como la vez anterior, no es una postura: es que para este problema concreto el contenedor...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: un teléfono móvil grande de neón con burbujas de chat que se alternan a ambos lados y unos puntos suspensivos, entre las siluetas de las casas y el campanario de una plaza de pueblo, con un sol a rayas a la derecha

El grupo de WhatsApp: la plaza del pueblo de la amistad adulta

20 de septiembre de 2026 · 8 min de lectura · 50 visitas

Tengo un grupo de WhatsApp que se llama, hoy, «La Junta». Antes se llamó «Cena viernes 12», y antes de eso «Nos vemos ya coño», y antes de eso algo relacionado con una despedida de soltero de la que no voy a dar detalles. Los nombres de un grupo son su estratigrafía: si excavas, sale la historia entera. Somos siete. Uno no escribe nunca —lleva sin escribir, calculo, dos años—, pero lo lee todo, porque cuando quedamos hace referencias a conversaciones en las que no participó. Otro manda audios de cuatro minutos. Otro manda exclusivamente memes, jamás una frase propia,...

Ilustración retrofuturista de estética synthwave: una barca varada llena de arena sobre el horizonte, con cuatro cañas clavadas en diagonal ensartadas de sardinas sobre las llamas, delante de un sol a rayas

El espeto de sardinas: la cosa más malagueña que existe

19 de septiembre de 2026 · 7 min de lectura · 62 visitas

Llevo doce años escribiendo mentalmente este post y no lo había escrito nunca, que es lo que pasa siempre con lo que tienes a doscientos metros de casa. He hablado de chiringuitos, de pescaíto, de mercados y de productores, y me había saltado la única cosa que un malagueño pondría en primer lugar sin dudar dos segundos. El espeto no es un plato. Es un procedimiento. Y es, seguramente, la última comida verdaderamente local que queda en esta costa: no se puede industrializar, no se puede llevar a domicilio, no se puede hacer en una cocina y no viaja. O...