Llevamos dos posts sobre películas que tocan el Holocausto: ayer mismo La vida es bella, hoy La lista de Schindler. Las dos no podrían ser más distintas. Una se acerca al horror desde la ternura, la otra lo afronta directamente. Y, sin embargo, las dos están en mi top diez. Eso, que pueda haber dos películas tan distintas sobre el mismo tema, las dos en mi lista, dice algo sobre cómo el Holocausto requiere muchos lenguajes para ser contado, y sobre cómo el cine puede operar con todos. Esta es la séptima entrega de la serie sobre mis diez películas...
Hay películas que se quieren con cierta vergüenza. Forrest Gump es la mía. Cuando la mencionas en una conversación de cinéfilos, los hay que arrugan la nariz: "demasiado sentimental", "conservadora", "lo opuesto a Pulp Fiction, que era la otra candidata al Oscar y debería haber ganado". Y cada uno tendrá su parte de razón. Pero cuando yo veo Forrest Gump, caigo entero, todas las veces. Y, treinta años después, sigue funcionando. Por eso ocupa la sexta posición de esta serie. Esta es la sexta entrega. Si estás llegando por primera vez, recomendable leer primero la número uno. La serie va...
Hay películas que son difíciles de defender en una conversación de café porque la gente que las ha visto se divide en dos bandos irreconciliables. La vida es bella es de esas. La quinta de mi top diez se gana ese sitio precisamente por lo que la divide: cuenta el horror del Holocausto desde la ternura, lo cual a unos les parece la mejor cosa que se ha hecho en cine sobre el tema y a otros les parece una trivialización indignante. Mi posición es la primera y voy a dedicar este post a defenderla. Si vienes de la segunda...
Hay películas que envejecen mal. La mayoría de las películas de los años cuarenta envejecen mal. La actuación se nota teatral, el ritmo lento, el blanco y negro disimula peor de lo que parece, los diálogos suenan a otro siglo. Y, sin embargo, una película de 1942 sigue funcionando con cualquier público, en cualquier sala, en cualquier idioma. Esa película es Casablanca. Y la cuarta de esta serie sobre mis diez películas favoritas es, obviamente, esta. Antes de seguir: si entras frío, lee primero la número uno. La serie va del puesto uno hacia abajo (sí, al revés que las...
A día de hoy, El padrino y El padrino: parte II son, para mí, la misma película. Una de unas seis horas y media, cortada en dos por razones de logística cinematográfica. Las he visto siempre como un único proyecto narrativo. Las he visto al menos seis veces, casi siempre seguidas, casi siempre con un par de pausas para café. La he recomendado siempre como pack. Y, sí, por eso ocupan un solo puesto en este top diez: el número tres. Si tuviera que ponerlas por separado, las dos estarían entre los cinco primeros, lo que tampoco sería justo para...