Cuando uno se plantea cambiar de piso, lo primero que tiene que hacer es preguntarse por qué se quiere ir. Y para responder a eso, hay que evaluar honestamente el sitio en el que vives ahora, sin dar por hecho que el problema está fuera. Yo vivo en Mijas Costa desde hace varios años. Si voy a comparar con Benahavís, Fuengirola, Estepona o cualquier otra opción, es justo que también ponga a Mijas Costa en la balanza con los mismos ojos. Qué es Mijas Costa Mijas Costa no es un núcleo urbano único. Es una franja de litoral de unos...
Llevo unos meses dándole vueltas a la idea de cambiar de piso. No salir de la Costa del Sol, pero sí buscar algo distinto a Mijas Costa, donde llevo viviendo varios años. Como ejercicio honesto conmigo mismo, voy a dedicar unos cuantos posts a evaluar las opciones que tengo en la cabeza, una por una, sin idealizarlas. Empiezo por la que sobre el papel es más bonita: Benahavís. Qué es Benahavís Benahavís es un pueblo blanco encajado en la sierra, a unos quince minutos de Marbella subiendo por la garganta del Guadalmina. No tiene playa propia: el término municipal acaba...
Llegamos al final. La décima de mi top diez. La he reservado para el cierre porque es la película que mejor representa, en mi cabeza, lo que el cine puede hacer con muy poco: un escenario, un puñado de actores, un guion concentrado y un par de horas. Es Doce hombres sin piedad. Y no la he puesto la décima porque sea la peor de la lista. Probablemente, en términos de pura arquitectura de guion, es la mejor de todas. Está la décima porque es la que menos veces he revisitado, y eso es el criterio de mi lista personal:...
A la novena posición de mi top diez llega una película que se diferencia mucho de las ocho anteriores. No habla del paso del tiempo. No habla del Holocausto. No habla de la mafia. No habla de prisiones. No habla de nostalgia siciliana. Habla de las pequeñas alegrías de la vida diaria, filmadas con una luz cálida, con una banda sonora de acordeón, en las calles de Montmartre. Es Amélie. Y, por mucho que sea distinta a las demás, se gana su sitio porque demuestra que la felicidad cotidiana también merece cine. Esta es la novena entrega de la serie....
Érase una vez en América es la película más larga de mi top diez. En su versión original (la europea, de 1984) dura tres horas y cuarenta y nueve minutos. En la versión que se restauró años después, todavía un poco más. Y cualquiera de las dos versiones se queda corta, porque cuando termina la película te quedas con la sensación de haber acompañado a sus protagonistas durante setenta años de vida y de querer un epílogo más. Esta es la octava entrega de la serie. Si entras frío, conviene leer primero la número uno. La serie va de la...